viernes, 17 de abril de 2020

CON FORTUNATA Y JACINTA HOMENAJEAMOS EL CENTENARIO DE LA MUERTE DE SU AUTOR



Este año el Club de Lectura de la Biblioteca, unido a la iniciativa de la Biblioteca Provincial de Córdoba, le ha dedicado una de sus lecturas a Benito Pérez Galdós autor del que el pasado 4 de enero se cumplieron 100 años de su fallecimiento. 

Aunque estamos viviendo una crisis excepcional provocada por el Covid-19 y hoy 17 de abril no hemos podido acudir a la cita que todos los clubes de lectura de la provincia de Córdoba teníamos en la Biblioteca Provincial, quiero hacer un hueco en este blog para reseñar esta gran obra literaria y hacer nuestro pequeño homenaje a su autor.

Benito Pérez Galdós nació en las Palmas de Gran Canaria un 24 de octubre de 1843 en el seno de una familia acomodada, décimo hijo de Sebastián Pérez, un coronel del ejército y de Dolores Galdós. Soñaba con ser dramaturgo pero para complacer los deseos familiares en 1862 se traslada a Madrid para cursar los estudios de Derecho. Él mismo se define como " bachiller aplicadito " como así publicó en su último libro "Memorias de un desmemoriado" que dictó siendo totalmente ciego.

Desde un principio se verá atraído más por el mundo de las Letras que por el de las Leyes pues son numerosas sus incursiones a las cátedras de la Facultad de Filosofía y Letras más que a la Facultad de Derecho donde le anularon la matrícula - por reiteradas ausencias - en 1868. 

Mas allá de ser un gran lector de clásicos españoles como Quevedo, Cervantes, Calderón y de novela picaresca, Galdós es un hombre cosmopolita que viajó por gran parte de Europa entrando en contacto con la obra de Balzac, Zola Dickens, Dostoievski y Tolstoi ya que leía con fluidez tanto en inglés como francés.

Galdós permaneció toda la vida soltero, y según demuestran sus cartas personales --editadas por Cátedra hace unos años--, la mitad de ellas dirigidas a sus amantes, mantuvo relaciones sentimentales con un sinfín de mujeres, entre ellas Emilia Pardo Bazán, Lorenza Cobián --madre de su única hija--, Concha Morell, Teodosia Gandarias o Concha Catalá. Todas mantenidas a su cargo, como mandaban los cánones sociales de aquel tiempo, pero con ninguna contrajo matrimonio.

Fue periodista antes de escritor de drama o novela. Desde la temprana edad de 16 años colabora en periódicos canarios y más adelante lo hará en El Contemporáneo, Las Cortes, La Nación y el Debate. Esta faceta le va a permitir la contemplación de la vida cotidiana que más adelante reflejará en sus novelas.

Participó también activamente en la vida cultural de la ciudad, gran aficionado a la ópera y a la tertulias en cafés, además de contribuir a la vida política siendo diputado liberal en dos periodos: 

1º de mayo de 1886 a diciembre de 1890 y 
2º ininterrumpidamente, de mayo de 1907 a marzo de 1916, en tres legislaturas consecutivas, pero con dos circunscripciones diferentes, aunque la relación de Pérez Galdós con la política se inició en los primeros años de su llegada a Madrid como periodista de crónicas parlamentarias.

Como señalaba su amigo Leopoldo Alas Clarín " Ni Pereda ni Galdós son capaces de pronunciar cuatro palabras en público; no por las palabras, sino por el público " pero ejerció bastante influencia en la opinión pública lo que hoy llamaríamos llegar a ser un "influencer" o líder de opinión. 

Pero más allá de un Galdós que apoya las ideas de la Constitución de Cádiz de 1812, la monarquía de Amadeo de Saboya,  las ideas de Prim y la unidad de España restando poder a las oligarquías comunes como la Iglesia o la Corona tenemos a un escritor que muestra su valía por el valor artístico de sus novelas.

Su éxito editorial - le trajo envidias y un sinfín de enemigos que conspiraron no sólo para que nunca le dieran el Nobel, sino para que no entrara en la Academia de la Lengua, donde fue nombrado numerario a la segunda por la insistencia de Menéndez Pelayo.


Entierro de Galdós BNE


Su entierro el 5 de enero de 1920 fue multitudinario con un sepelio pagado por el Estado, pues murió pobre como correspondía a cualquier intelectual de la época. Los teatros se cerraron ese día en señal de duelo y los periódicos publicaron ediciones especiales.




Su obra cumbre fue Fortunata y Jacinta considerada como la mejor novela española de la segunda mitad del siglo XIX, escrita entre finales de 1885 y primera mitad de 1886.






El argumento se desarrolla en Madrid coincidiendo con los acontecimientos históricos que van desde el destronamiento de Isabel II (1868) hasta la primavera de 1876  ya instaurada la Restauración monárquica de los Borbones (1874) en la persona de Alfonso XII y gira en torno a las relaciones que mantiene Juanito Santa Cruz, joven de la sociedad acomodada madrileña, con su mujer y prima Jacinta y Fortunata, mujer de clase obrera con poca cultura, que también estás enamorada del  joven Juan, pero que por su condición social no puede legitimar su amor que cree más genuino que el impuesto por el matrimonio.

La novela compuesta por 1226 páginas está narrada  con un lenguaje sencillo que apenas pone trabas al lector para su lectura aunque a medida que vamos avanzando en la obra descubrimos que el autor utiliza un estilo indirecto donde cuenta a varias voces con el fin de que no sea  el narrador omnisciente  quien lo diga todo.

Está estructurada en cuatro grandes bloques. El primero dedicado a Juanito Santa Cruz donde nos plasma el medio social donde nace y crece su protagonista, su educación sentimental  y el comportamiento de la clase alta española del siglo XIX donde una gran mayoría, un vez conseguido el bienestar económico, se dedica a vivir de las rentas.


El segundo bloque comienza con un capítulo titulado Maximiliano Rubí, dedicado al marido de Fortunata y su familia como doña Lupe , la de los Pavos, madrastra de los hermanos Rubí, usurera que va a representar a la clase media propiamente dicha además de verse reflejado el mundo de los cafés, una triste imagen de la sociedad decimonónica, donde reinaba la cultura oral , apta para la expresión de opiniones pero carente de aportaciones que nos permitan abordar y dar solución a los problemas de la época.

«Resulta indispensable, piensa Galdós, ir más allá de lo anecdótico y lo rural; cabe atender a la clase media en su amplio espectro, pues no en vano es la que hace política, administra, discute, enseña y se forma»

El tercer bloque lo encabeza Evaristo Feijoo, un coronel retirado, gran conquistador, que ha sido considerado por la crítica como un doble del propio autor. Los consejos que ofrece a Fortunata van a componer el mejor manual de valores de la clase media española hacia la segunda mitad del siglo XIX.

Feijoo cuyo punto de vista coincide con el del narrador, sabe de esos principios fijos y de las formas, las normas que rigen la vida y el buen orden social. Feijoo le predica a Fortunata, en confianza, que viviendo de acuerdo con las formas vivirá más tranquila.

Tú eres demasiado inexperta para conocer la importancia que tiene el mundo de la forma ¿Sabes tú lo que es la forma, o mejor dicho, las formas? Pues no te diré que estas sean todo; pero hay casos en que son casi todo. Con ellas marcha la sociedad, no te diré que a pedir de boca, pero sí de la mejor manera que puede marchar. ¡Oh!, los principios son una cosa muy bonita; pero las formas no lo son menos. Entre una sociedad sin principios, y una sociedad sin formas, no sé yo con cuál me quedaría». 

y para concluir la novela Segismundo Ballester, el farmacéutico, ocupa el centro de atención del cuarto bloque, sintiendo un lsentimiento especial de amistad y cariño hacia Fortunata.

Pero lo que hace a Fortunata y Jacinta una obra distinta es porque Benito Pérez Galdós incorpora novedades narrativas que hasta entonces no se habían usado. El Galdós de sus primeras novelas y los Episodios Nacionales o Doña Perfecta (1876) va a dar un giro con su obra La desheredada (1881) corrigiendo su trayectoria novelística dotando a los personajes de una conciencia que va más allá del bien o del mal. Esta representación del sentimiento íntimo lo sitúa entre los mejores intérpretes del funcionamiento del ser humano. El sentir individual liberado de las ataduras sociales como se refleja en este diálogo entre Fortunata y Guillermina Pacheco.

¡Mi conciencia!...Eso sí que es raro...se lo cuento a usted como pasó...No se me alborotaba cuando cometía yo aquellos pecados tan refeos...le diré a usted más, aunque se horrorice...mi conciencia me aprobaba vamos al caso, me decía una cosa muy atroz, me decía que mi verdadero marido...

Esta confesión presenta el alma de Fortunata al desnudo.

Otro aspecto a destacar en la obra de este ilustre escritor es que en una época plagada de misoginia, el papel de la mujer en Fortunata y Jacinta, y en todas sus novelas, rompe los cánones impuestos en la sociedad española. Casi todos sus personajes femeninos, viven condenadas a llevar, por varias razones, una existencia de inferior calidad a la disfrutada por los protagonistas masculinos producto de la pobreza educativa de la sociedad decimonónica que la confinaba a los quehaceres domésticos dependiendo personal y económicamente del hombre. Al mismo tiempo, Benito Pérez Galdós irá mostrando la arbitrariedad de esta situación, pues los hombres no aparecen en ningún caso como superiores en su yo interno primando las mujeres de un carácter fuerte y luchador vease a personajes como: Fortunata, Mauricia la dura, doña Lupe, Guillermina, Barbarita e incluso Jacinta superior a Juanito Santa Cruz en todo.

Veintitrés obras teatrales, ochenta novelas, veintitrés cuentos e infinidad de artículos periodísticos van a componer la obra, con continuas reimpresiones, de este gran escritor  y que nos demostró que es un  gran observador de la realidad social a la vez que contribuyó a la construcción de una España más libre y más solidaria.


FUENTES

 CASALDUERO MARTÍ, J., Vida y obra de Galdós (1843-1920), Madrid, Gredos, 1974.

CÁNOVAS SÁNCHEZ, Francisco. - Benito Pérez Galdós: vida, obra y compromiso. - Alianza editorial,  2019

Galdós político, Las Palmas de Gran Canaria, Real Sociedad de Amigos del País y Círculo Mercantil de Las Palmas, 1992

TEXTOS POLÍTICOS DE BENITO PÉREZ GALDÓS PUBLICADOS EN PRENSA Juan José Bellón Fernández Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 2017

Fortunata y Jacinta/ Benito Pérez Galdós. - Espasa. - 4º reimpresión 2019. - Edición Germán Gullón


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