Durante los días 15 y 16 de abril, nuestro club de lectura tuvo la oportunidad de sumergirse en un auténtico viaje en el tiempo gracias a las IV Jornadas de Novela Histórica organizadas por la Fundación Caja Rural de Baena. Dos días intensos en los que historia y literatura se entrelazaron a través de voces expertas que nos hicieron recorrer siglos de aventuras, intrigas y personajes inolvidables.
La tarde del 15 de abril comenzó con la intervención de la
escritora Carla Montero, quien nos atrapó desde el primer momento con su
conferencia “Pioneras del automovilismo: mujeres excepcionales en un mundo
de hombres”. Su relato nos descubrió a mujeres valientes que rompieron
moldes en una época dominada por hombres. Nombres como Berta Benz, María
Antonietta Avanzo, Helle Nice o Lucy Schell dejaron de ser simples referencias
históricas para convertirse en figuras vivas, llenas de determinación. Muchas
de ellas, además, han inspirado su última novela, La dama de la niebla,
lo que añadió un interesante puente entre la historia real y la ficción.
Sin pausa, tomaba la palabra el coordinador de las
jornadas, José Calvo Poyato, con una intervención que nos trasladó al siglo
XVIII. En “Jorge Juan, espía al servicio de Su Majestad”, nos relató una
historia digna de novela: la de un marino que, al servicio de la Corona
española, se infiltró en los astilleros ingleses para desentrañar los secretos
de la construcción naval británica. Entre espionaje, ingenio y estrategia, su
exposición nos recordó que la historia también se escribe en silencio, en los
detalles ocultos que cambian el rumbo de los acontecimientos.
El 16 de abril Gonzalo Giner
nos llevó directamente al corazón de “Toledo 1212: los ejércitos de las
Navas de Tolosa”. Con un relato vibrante, reconstruyó uno de los
enfrentamientos más decisivos de la historia medieval peninsular. Reyes,
alianzas y tensiones se entrelazaban en torno a figuras como Alfonso VIII de
Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra, frente al poder almohade
del califa Al-Nasir. La mención a los 8.000 caballos que participaron en la
contienda nos hizo tomar conciencia del peso real —y simbólico— de la
caballería en el desenlace de la batalla.
El cierre de las jornadas corrió a cargo de Javier Moro,
quien aportó una mirada más íntima y reflexiva con “La aventura de novelar
la historia”.
Compartió su experiencia personal, marcada por la influencia de su familia —especialmente su abuela y su tío, Dominique Lapierre—, quienes despertaron en él la pasión por la escritura mientras trabajaba como documentalista para ellos. Defendió la novela histórica como una de las mejores formas de viajar en el tiempo y nos habló con sinceridad de las dificultades que encontró con su obra El sari rojo, que generó controversia en la familia Gandhi.
Estas jornadas han sido, sin duda, una experiencia muy
enriquecedora para todos los miembros del club. No solo hemos aprendido sobre
episodios históricos y personajes fascinantes, sino que también hemos podido
acercarnos al proceso creativo de autores contemporáneos.
Nos llevamos nuevas lecturas pendientes, muchas ideas para
debatir en nuestras próximas reuniones y, sobre todo, la certeza de que la
novela histórica sigue siendo una ventana privilegiada para comprender el
pasado… y también el presente.

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