martes, 24 de febrero de 2026

LOS ALEMANES DE SERGIO DEL MOLINO PRIMERA LECTURA COMPARTIDA DEL AÑO 2026

 


Comenzamos nuestro año lector, como se puede apreciar en la portada de este artículo, con una novela premiada con el prestigioso galardón Alfaguara de novela 2024. Esta obra literaria se centra en un hecho histórico acaecido en 1916 cuando desde el puerto de Cádiz desembarcan más de seiscientos alemanes procedentes de Camerún. Unos trescientos cincuenta se instalarán en Zaragoza y formarán allí una comunidad germana que nunca más volverá a Alemania. Entre ellos estaba el bisabuelo de Eva y Fede, protagonistas de la novela, quienes casi un siglo después, se encuentran en el cementerio alemán de Zaragoza en el entierro de Gabi, su hermano mayor. Junto con su padre, son los últimos supervivientes de los Schuster, una familia que llegó a formar un importante negocio cárnico famoso por sus salchichas.

Tal y como dice la editorial Alfaguara en el resumen del argumento " Pero en los tiempos que corren el pasado siempre puede regresar para levantar ampollas " y es aquí donde Sergio del Molino crea un entramado de intrigas donde veremos retratado otro de los episodios menos divulgado de la historia de España : el refugio en nuestro país de integrantes alemanes del movimiento neonazi. 

Con sutileza el autor, refleja el peso de la familia y deja en el aire dos preguntas incómodas: Cuándo caducan las culpas de los padres ? ¿ Llega hasta los hijos la obligación de redimirlas ?

Lo que hemos destacado en la reunión del club de lectura es la capacidad del autor para convertir un hecho histórico como el de Los alemanes del Camerún en una historia de ficción centrada en la familia Shuster. Sin embargo vemos que este hecho histórico queda en segundo plano no pudiendo considerar esta novela con la denominación de histórica.

Nuestra curiosidad nos ha hecho indagar en la historia de España y trasladarnos a la colonización europea de finales del siglo XIX cuando Europa se reparte Africa entre franceses, ingleses y alemanes. En el imperio frustrado alemán de Bismarck está Camerún. Los colonos alemanes instalados en este país africano no logran adaptarse bien al clima, las enfermedades...  Con el estallido de la Primera Guerra Mundial no tienen posibilidad de ir a Alemania y además están rodeados de enemigos franceses e ingleses. La única posibilidad que tienen para escapar es huir a Guinea, por entonces colonia española. Se rinden ante España que un país neutral y que está obligado a retenerlos como internados de guerra. En teoría tienen que pasar la guerra internados en un régimen militar, pero España no tiene nada contra ellos y como los españoles somos tan generosos los recibimos como invitados de honor. 

La mayoría se asentaron en Zaragoza donde formaron un entramado industrial importante que prospera a lo largo de los años, muchos aún perviven.

Varios son los autores que hablan de este hecho en sus novelas como Ramón J. Sender en Crónica del Alba en La Quinta Julieta o el propio autor Sergio del Molino en Soldados en el jardín de la paz, donde también rastrea parte de esta historia por las calles de la capital aragonesa :

«En aquellos días vinieron alemanes del Camerón (África) que había sido tomado por los aliados. Zaragoza aparecía llena de germanos gordos, con el colodrillo afeitado y anchos sombreros de ala plegada hacia arriba por los flancos. Cuando se encontraban cambiaban saludos exagerados con los sombreros y se inclinaban de un modo tan versallesco, que la gente no podía menos de reír.»

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